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Hay dos tipos de diabetes, el mío es el 1.
Lo que me pasa, es que mi páncreas no segrega insulina y eso hace que los niveles de azúcar en la sangre sean muy elevados. Eso es muy peligroso ya que si no lo controlo puede llegar a complicar diversos órganos a largo plazo, especialmente los ojos, los riñones, los nervios, el corazón y los vasos sanguíneos.
Para controlar una diabetes, cada persona tiene su método, el mio consiste primero en sacarme sangre del dedo para ponerla en una máquina que me dice cuánto azúcar tengo en ese momento, y después dos tipos de agujas para así tener la insulina que mi páncreas no produce, y tengo que pinchármela 7 veces al día en los brazos, muslos y tripa.

lunes, 20 de enero de 2014







No recuerdo el día que empezó todo, el día que me desperté y empecé a tener los síntomas de esta enfermedad, no se si fueron todos de golpe o fui sintiendo cada uno poco a poco; lo que sí recuerdo (y dudo que algún día consiga olvidarlo) son los 5 meses que estuve acompañada de ese mal estar a los 13 años, sin tener idea alguna de qué me pasaba, de qué significaba eso que no me estaba dejando seguir con mi vida tranquilamente.


No paraba de beber agua porque la sed que tenía todo el tiempo era exagerada, no se me pasaba ni un segundo por muchos litros que bebiera, eso hacía que fuera a orinar al baño cada 5 minutos como máximo, noches incluidas, lo que me llevaba a no dormir. (Obsesión también por echarme cucharadas de azúcar)
También tenía todo el tiempo hambre, no tanto como sed pero sí que era muchísima más de lo normal, y más para mi ya que hasta entonces había sido una niña de poco y mal comer. Lo que más llamaba la atención de este tema, era que cuanto más comía, más adelgazaba; y perdí un montón de peso, demasiado.
La vista, me empezó a fallar muchísimo. Veía todo el rato borroso hasta el punto de no leer a la hora de hacer los deberes y cuando me mandaban hacerlo en clase, era imposible, ni forzando conseguía leer bien una frase entera. 
Me encontraba durante todo el día cansada, con dolor de cabeza y nauseas, débil, confunsa... y sin ganas de hacer nada.


Con todo esto, dejé de ser yo misma por completo. Pasé de ser la niña feliz que no paraba ni de reír ni de ir de un lado para otro (como todos a esa edad, supongo) ; a ser la que no quería salir (aunque a veces lo hacía), y a la que ya rara vez sonreía. 
Gracias a las personas que pasaron ese infierno conmigo. 
Mis amigas, paciencia que tuvieron acompañándome cada 5 minutos (sin exagerar) a beber agua y al baño... quedándose sentadas conmigo en un banco porque me cansaba mucho al andar; insistiendo y animándome para que saliera a estar con ellas y cuidándome como a nadie cuando lo hacía. Inmensamente agradecida por no dejarme sola ni un minuto por muy extraña y confusa que pareciese la situación, nunca podré agradecérselo lo suficiente... 
Mis padres... principalmente, por el cariño con el que me trataron en todo momento, a pesar de que no me portase bien con ellos ya que sólo les hablaba para quejarme. También por renunciar a su tiempo para quedarse cuidándome, por abrazarme en cada ataque, por tumbarse a hablar conmigo cuando lo necesitaba, y por respetarme y dejarme sola cuando no. Inmensamente agradecida también, por aguantarme no solo a mi, si no a las muchas llamadas telefónicas de profesores etc diciéndoles que su hija no estaba nada bien, y que " lo más probable es que Lara tenga anorexia " cuando no era verdad. Me harían falta más vidas para llegar a agradecérselo todo. 


Tres meses fueron los que estuve así sin pisar ni una consulta de médico, la verdad no se exactamente porqué, pero parece ser que tampoco hubiese cambiado eso algo, ya que después de esos 3 meses mi madre estuvo llevándome durante otros 2  meses, enteros, al ambulatorio. Y fueron dos meses en los que me mandaban de vuelta a casa porque supuestamente me lo estaba inventando todo por no ir a clase. Hasta que por fin, la madre de un amigo que también es doctora, vino a donde mi al enterarse de todo y me hizo unas pruebas, poniendo fin a esos 5 meses de sufrimiento tanto para mí como para las personas que me rodean.
Y tras ver los resultados de esas pruebas, me mandaron directa al hospital...


2 comentarios:

  1. Me gusta mucho tu blog! Contar tu historia con la diabetes me parece una muy buena idea :) yo tengo una amiga con diabetes y se lo mal que se pasa.. Pero bueno al final te acostumbras no te queda mas remedio que aprender a vivir con ello.
    PD: no veo donde puedo seguirte en el blog, te sigo en google+. Un besazo!

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    1. Mil gracias por leerlo y por escribirme, me da fuerza !! Me alegro muchísimo de que te guste mi blog de verdad :) Muchos ánimos para tu amiga que como tu dices hay que aprender a vivir con ello y lo mejor posible, asique para adelante !
      Yo tampoco se donde seguirte porque no entiendo muy bien esto jajajaja asique te he añadido a circulos o algo así, gracias una vez más y otro beso para ti guapa :)

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